Opinión: El deporte ayuda. Aprendamos unos de otros.
El mundo cada día se está volviendo más competitivo. Competimos por todo, y en muchas ocasiones no somos conscientes de que esa competitividad puede resultar peligrosa para las relaciones sociales, a la par también que beneficiosa. Aunque competir sea algo innato en el ser humano, debemos de saber filtrar cuando el nivel y el momento de la competitividad exigido por otras personas o auto exigido por nosotros para cumplir un objetivo determinado están por encima de la amistad o no. He sido últimamente observador de grandes valores en las personas al practicar el deporte de montaña con la bicicleta MTB, estoy orgulloso de ello y quiero transmitir unas notas en este escrito.
No deberíamos desprestigiar el esfuerzo realizado por las demás personas potenciando el nuestro propio con el fin de colgarnos medallas que acabarán, tarde o temprano, desprestigiándonos a nosotros mismos. Es importante ensalzar el trabajo de los demás aunque no nos parezca lo más adecuado, puntualizando y matizando después con las persona en cuestión, nuestro criterio pero desde un punto de vista constructivo y al margen de los demás. Esto es como un código de honor en los retos deportivos y/o prácticas deportivas exigentes, que pienso que se deben de trasladar a todos los aspectos de nuestras vidas. Estoy muy satisfecho de haber vivido y estar viviendo situaciones dignas de halagos en los grupos de, en mi caso, “beteteros”. Actitudes “cahapeau”.
Para lograr una buena convivencia con nuestros compañeros y con nuestros amigos, debemos considerar algunos requisitos que, aunque no sean de obligado cumplimiento por parte de todos, si que pueden ayudarnos a mantener las buenas relaciones y las buenas formas.
En primer lugar, y este punto no sólo es a nivel deportivo, deberíamos evitar que nuestros amigos o familiares nos “invadan” nuestro territorio si no es realmente necesario. Todos necesitamos nuestro espacio vital para poder respirar y pensar libremente, así como para descansar. Es decir, tenemos que conocer donde están nuestros límites para no entrometernos en la vida de los demás si no vamos a aportar nada positivo, ya que de lo contrario el otro se puede ver “agredido” en su intimidad al verse abordado por alguien que no aporta nada, consiguiendo incluso crear un estado de mal estar, cuando no procede.
En segundo lugar, es importante, bajo mi punto de vista, intentar dejar el mal carácter y el mal humor acumulado por alguna razón fuera del alcance de los demás, y no “descargarnos” con personas que posiblemente no se lo merezcan. Sobre todo con nuestros amigos.
En tercer lugar, cuando haya una reunión de amigos, tanto si nos conocemos todos como si no, debemos saludar a todos cuando lleguemos y nos incorporemos al grupo, intentando no ignorar a nadie y forzar las presentaciones con las personas que no conocemos, siempre alegres, sonriendo e intentando que las personas nuevas se sientan cómodas y a gusto. Es importante dirigirse a las personas por su nombre. Cuando lo hacemos así, la reacción de la otra persona será mucho más positiva, por qué cuando oímos nuestro nombre con el tono adecuado, es como una especie de música agradable que nos estimula a tener buenas reacciones porque sentimos buenas sensaciones.
Además, si alguien quiere hablar con una persona determinada y esta persona está atendiendo otros asuntos de mayor importancia para ella en esos momentos, hay que hacer una breve pausa, ponernos en su piel y hacérselo saber de una manera adecuada, dirigiéndonos y transmitiéndole la persona, llamándola por su nombre, que estaremos encantados de hablar de un tema concreto con ella en breve, bien en grupo o a parte.
Debemos tener muy presente que la amabilidad y el respeto no están reñidos con la firmeza y defensa de nuestros derechos y capacidades.
En cuarto lugar, otro punto muy importante a tener en cuenta es no divulgar nuestros problemas o logros personales como si fueran la última noticia del día. Posiblemente no interese en demasía a los demás y nos hagamos pesados, dando que hablar, que justamente es lo que no inetersa en los grupos. Además, tenemos que respetar nuestra vida privada y la de nuestros seres queridos, así como la de los demás.
También debemos de evitar abusar de la bondad y la buena fe de nuestros amigos y compañeros. Simpre que podamos ayudar hay que hacerlo, forma parte del “código”.
En quinto lugar, y como todos somos iguales en nuestra calidad de seres humanos, es importante no pronunciar palabras vulgares ni comentarios jocosos y banales en detrimento de la dignidad de los compañeros. Los amigos y compañeros son lo más preciado que uno puede tener y necesitar, por lo tanto debemos respetarlos y valorarlos elevándolos al máximo exponente.
Si nos disgusta algo de algún compañero debemos decírselo de frente y no divulgar sus actos a sus espaldas, y si se trata de aconsejar sobre algún comportamiento o actitud inadecuada a nuestro entender, debemos intentar hacerlo al margen de los demás, para no forzar situaciones tensas. Podemos estar equivocados y valorar situaciones de forma subjetiva, por eso la importancia de hacerlo a parte y debatirlo con la persona adecuada.
Un buen amigo es el que te dice las cosas que no te gusta oír, pero que sabes que son verdad. Pero claro, eso se debe hacer al margen del grupo para mantener la armonía íntegra.
Y por último debemos trabajar en equipo, porque las diferentes experiencias, características, perspectivas, personalidad y sensibilidad de cada uno de los integrantes del equipo crean un claro potencial para abarcar cualquier situación desde un marco de referencia superior al que puede desarrollar individualmente una persona, es decir, debemos aprovechar el potencial individual de cada persona para formar un grupo compacto y fuerte, todos tienen su potencial y es donde nos debemos de centrar. Intentemos potenciar las virtudes y desechar los defectos, tratando de superar nuestros defectos e imitando las virtudes de los demás para mejorar como personas y grupo.
Me siento orgulloso de practicar deporte, de haber conocido y conocer gente de gran valor humano, de haber visto actitudes realmente dignas del ser humano y reacciones humanas dignas de personas como las que necesita este mundo para poder mejorar.
Salva.
Opinión: Ya está bien de herencias, dimes y diretes.
En el Facebook y tweeter, generalmente, como todos sabemos, se leen muchas noticias y comentarios interesantes. Está de moda la política, la economía y, sobre todo, las críticas al gobierno de Mariano Rajoy. Hasta incluso, en algunas ocasiones, se leen opiniones que aun no siendo acordes con lo que uno piensa, o por lo menos ha venido pensando hasta cierto momento, o simplemente no se ha planteado, te hacen reflexionar y analizar desde otro punto de vista. Pienso que debemos leer todos los comentarios de los amigos e intentar ponernos en su piel para intentar comprenderles. No obstante, intentar comprenderles, no significa tener que estar de acuerdo con ellos al 100%. Hace unos días leí un comentario de una mujer, amiga de un amigo, que ponía: “Estoy más que harta de oír la palabra ¡Herencia! - refiriéndose a las alusiones que hace el señor Presidente del gobierno a “la herencia” que nos ha dejado el Partido Socialista-. Pienso, y así lo expreso –remata la señora- que el señor Rajoy, abrazado a la crisis, nos engañó. La señora en su comentario estaba totalmente indignada y pienso que no le faltaba razón. Y es que en el Facebook, como he dicho anteriormente, se leen apuntes muy interesantes, de los cuales, creo que aprendemos todos, o por lo menos, nos pueden hacer enfocar situaciones desde diversos puntos de vista. Creo que resulta positivo y enriquecedor.
Pues sí, ya está bien de “herencias” y de riñas infantiles entre los políticos. Centrémonos y concentrémonos en la realidad, por qué el asunto no está para bollos.
Pienso que alguien tiene que coger al toro por los cuernos y, desgraciadamente, mucho me temo que los dos grandes y “desfasados” partidos no lo van a hacer. Bueno, quizás los partidos políticos en sí no estén desfasados, pero los políticos que los lideran sí. No sé dentro de un año o dentro de dos como estaremos, pero como sigamos en la misma línea, el tema no pinta nada halagüeño. Pero de una cosa estoy seguro; por mucho que critiquemos a Rajoy, a Zapatero o al “sursuncorda”, no vamos a solucionar nada.
Es tan grande el desaguisado económico y financiero existente en este mundo, fruto de un neoliberalismo extremo, que el asunto está realmente jodido. Como no empecemos a tener “dos dedos de frente” (dicho esto desde el respeto a todas las personas e ideologías) y, comencemos a empujar todos en la misma dirección, mirando al futuro, no tenemos nada que hacer, ni en España ni en Europa, ni en el mundo. Seguiremos tirándonos piedras a nuestro propio tejado envueltos en diatribas sin sentido.
Criticar lo que se hizo en el pasado ya no tiene sentido, por qué el mal ya está hecho. Entrar en ese tipo de batallas es malgastar energía y tiempo que al final nos va a hacer perder la guerra. Es una guerra de valores y sentido común contra la desesperación del sin sentido y la sin razón, en la cual me temo que tiene todas las de ganar la sin razón.
Hacer críticas constructivas en el presente, para intentar mejorar el futuro es la premisa principal donde se tiene que invertir la energía, convirtiéndose, a mi modo de entender, en el objetivo numero uno a tener en cuenta. Tenemos que utilizar esa energía, analizando los errores del pasado para no volver a cometerlos en el presente y en el futuro. El futuro no es nuestro, es de nuestros hijos y nietos y debemos enfocar nuestros esfuerzos para ellos.
Esto supone tener que hacer un grandísimo esfuerzo aportando ideas, posibles soluciones o proyectos a base de debates, diálogos, charlas, manifestaciones sanas y pacíficas con propuestas en las pancartas de lo que se debería hacer, en vez de críticas de lo que se ha hecho o se hace y, ahí tenemos que remar todos en el mismo sentido y hacer una gran labor. Pero parece que no estamos por la labor de hacer ese esfuerzo conjunto, por qué esforzarse simplemente cuesta y, aun cuesta más tener que ceder en alguna que otra idea política.
Aunque cada partido político tiene su ideología muy arraigada, fuerte y respetable, tenemos que aterrizar y ver que estamos atravesando una época en la que ya no vale la crítica, sino el dialogo, las propuestas y el consenso. Tenemos que ser conscientes de ello. Los partidos políticos tienen que ser flexibles en todas las áreas y temas políticos y, el gobierno actual tiene que salir del “congelador” que lo mantiene tan frio e inquebrantable, comenzando a ser más maleable, cálido y accesible. Las mayorías, en tiempos de crisis se pueden transformar en un arma de doble filo y salir todos perjudicados. En alguna que otra entrada expuse lo contrario, pero reconozco que estaba equivocado, sí, me equivoqué y lo reconozco. Si no se logra ahora mejorar España, estoy seguro que dentro de 4 años, en las urnas, ya no sabremos ni que votar ante la enorme incertidumbre que tendremos, por qué los ciudadanos ya estamos y estaremos agotados de tantas mentiras, dimes y diretes que potencian la “sin razón” y el desasosiego social. Que lástima tener que escribir esto. La tendencia que nos interesa, no nos equivoquemos, es a romper el bipartidismo PP-PSOE que tantos quebraderos de cabeza nos ocasionan. Es de sentido común pensar que las buenas políticas se logran con los consensos y, en estos, cuanta más pluralidad haya mejor.
“Yo oí decir a Mariano Rajoy en campaña y, también a posteriori como presidente, que debemos trabajar todos juntos y que la solución no depende sólo del gobierno, sino de todos los partidos políticos, aunando esfuerzos. ¿Lo habéis oído vosotros también? ¿O lo he soñado? Seguro que sí. Pues yo no veo el diálogo ni el trabajo conjunto por ninguna parte, y me duele”. Lo que veo es mucha rigidez, un gobierno nada flexible, muy compacto y muy cerrado.
Esta situación debe cambiar, y la solución no está en manos de los políticos que tienen el poder, y con ello me refiero, no solo al gobierno del Partido Popular, sino también a la oposición del PSOE. La solución la tienen los ciudadanos a través de los partidos minoritarios ganando adeptos, pero no somos conscientes de ello, por qué no queremos ver más allá de nuestras narices. Por esta razón me atrevo a hacer un pequeño alegato:
Se deben crear charlas informativas, debates y fórums. Actuar y no quedarnos pasivos a la espera de ver lo que pasará. Me crea mucha incertidumbre la situación actual y, eso no es normal, o por lo menos no lo debe ser en el siglo XXI. A mi me gustaría vislumbrar aunque sea un sutil rayo de luz positivo para el futuro de mis hijos y, hoy, sinceramente, no lo veo.
A cualquier charla y a cualquier posible propuesta de proyecto de la índole que sea, con el objetivo de mejorar el país, se debe invitar a todo el mundo, a todos los partidos y hacer reflexiones en voz alta. Hacer debates constructivos, canalizados por los propios partidos o grupos de gente inquieta, de manera que se llegue a un consenso más o menos equitativo, aplicando políticas de unos y de otros, sin encerrarnos en pensar que lo nuestro es lo mejor y, lo de los demás no vale. Si pensamos que lo único que vale es “lo que yo pienso”, no llegaremos nunca a buen puerto. Es difícil todo esto, pero en algún momento se tendrá que intentar y decir ¡basta ya! Y ponerse a trabajar en serio. Pongámosle sentido común a la política. El sistema no funciona y tendremos que comenzar a plantearnos un auténtico cambio que se podría iniciar por ejemplo, por una especie de “brain storming” popular, o hasta creando una especie de “fórum magnum” como en la Roma antigua, pero de cariz político, donde tratar temas de toda índole por parte de la población, intentar buscar soluciones e informar bien a todo el mundo de las posibles propuestas. Como se suele decir; si continuamos con las mismas actitudes de siempre, no habrá cambios y obtendremos el mismo resultado, y por lo que se ha experimentado y visto, es el fracaso. Siempre lo digo y estoy convencido de ello.
Tenemos que abrir nuestras mentes al futuro y no tenerlas cerradas en el pasado. El cambio se tendrá que iniciar, elaborar y lograr el resultado final en la calle y en las plazas, en los colegios, institutos, universidades, o donde sea necesario, pero no al estilo 15 M (sin ninguna representación, no vale para nada, desde mi punto de vista, es una ilusión óptica, un espejismo en un desierto). Hay que buscar ideas nuevas, creando un programa común, nuevo, e ir a las urnas si hace falta otra vez cuando esté todo más o menos atado. Entonces será cuando se producirá el verdadero cambio. Pero, lamentablemente, todo esto no va a ocurrir, continuando igual, lamentándonos por todo, por qué somos egoístas por ley natural.
Hoy tenemos las redes sociales, esas grandes herramientas al alcance de todos, para comenzar el cambio, y debemos utilizarlas exprimiéndolas al máximo. Parece que ya lo estamos haciendo, aunque tímidamente, compartiendo noticias y críticas, pero yo iría un poco más allá; propondría ideas alternativas a lo que se hace y comenzaría a fraguar la espada que pueda vencer a la sin razón.
Salva.
Opinión: Tú eres el dueño de tu destino. ¿Tienes miedo al cambio?
Cada vez estoy más convencido de que el cambio interior en las personas propicia una evolución más dinámica de las mismas y, por tanto, también cambia su realidad y calidad de vida. Hay que ser conscientes de que la realidad individual no es la realidad global o absoluta. Cada persona tiene su propia realidad y esta no puede ser estática, sino dinámica y evolutiva.
Cambiar, a nivel interior, significa el asumir una modificación de nuestros sentimientos y reacciones ante las circunstancias y eventos que se producen y, por lo tanto, debemos tener una mentalidad abierta ante ello. De hecho, hay muchas formas de cambiar; a saber: dejar de fumar, comenzar a practicar un deporte, cambiar los hábitos de alimentación, la relación que tenemos con nuestra pareja y con nuestros hijos, estudiar algún tema o idioma, hacer algún curso de nuestro agrado, hasta incluso cambiar o adaptar las ideologías políticas y religiosas si ello nos va a hacer sentir mejor, etc. No hay que olvidar que cuando una persona no se siente a gusto consigo misma y, este sentimiento persiste en el tiempo, puede llegar a enfermar, ya que su sistema inmunológico se vuelve cada vez más débil. Debemos de prescindir de las cosas que nos desagradan y nos hacen sentir mal, o que simplemente no las hacemos ni las sentimos con gusto y cambiarlas por otras que nos hagan sentir bien y las hagamos con gusto y de una forma placentera, creo que es de sentido común.
La mayoría de personas somos reacias a cambiar, ya que ello supone un reto importante y bastante difícil de conseguir. No hay que tenerle miedo a lo desconocido y eso, justamente, es lo que nos impide el cambio, bloqueando nuestra libertad. El miedo al cambio nos provoca un “bloqueo” en nuestra propia evolución dejándonos “apalancados” en una realidad desfasada y hasta incluso en algunos casos anacrónica. El cambio interior es sinónimo de evolución. Junto con el cambio interior, lógicamente, también puede y debe haber un cambio exterior, de nuestra imagen hacia los demás, que nos de más frescura y modernidad. Cambiar de peinado, ropa, calzado, lo que sea…en fin, adaptarse a una “realidad global”, modificando nuestra realidad interior de una forma constante y evolutiva, dejando de lado el miedo al que dirán o a las posibles y más que probables críticas de “grupúsculos” en “petit comité”, fuera de lugar y de razón. Evitemos el miedo y evolucionaremos.
El cambio interior se puede interpretar como un proceso de transformación interna que nos permite tomar una nueva dirección, ó hasta incluso nuevas direcciones en nuestras vidas y relaciones, alejándonos de lo que nos desagrada y perjudica, y acercándonos hacia lo que nos beneficia y agrada. Es así de simple y, además, saludable. Las personas que evitan el cambio, son personas que viven una vida rutinaria, mediocre, aburrida, pendientes en cada instante de lo que pensarán o dirán los demás, de lo que deben de hacer en cada momento para intentar ”quedar bien” con los demás, sean personas o no de su agrado, sea de forma real o ficticia, en vez de saber lo que tienen que hacer para estar bien consigo mismas (cosa que lleva inherente, según mi criterio, el estar bien con los demás, si se enfocan correctamente las actitudes) y, esa actitud acabará pasándoles factura en el futuro, resultando auto aisladas voluntaria e inconscientemenete, criticando a la sociedad y solas, simplemente por el hecho de haber auto bloqueado su evolución con la sociedad y, hasta incluso les podrída provocar, en casos extremos, alguna dolencia o enfermedad, debido a la probable debilidad de su sistema inmunológico. Hay que vivir el ahora, el momento, desde el respeto hacia los demás y disfrutar de la vida libremente. Las relaciones y/o situaciones interpersonales/grupales no se deben forzar, deben nacer ó crearse por el propio mecanismo natural de la vida.
Debemos evitar dejar de evolucionar, y para ello, no debemos dejar de aprender y de crear en la medida que nos lo permita nuestra creatividad e imaginación. Los jóvenes deben aprender de la experiencia de los mayores, aplicando filtros a los defectos y quedándose con las virtudes, pero los mayores debemos adaptarnos a los nuevos tiempos y con ellos a los jóvenes, buscando su potencial, tanto a nivel académico, deportivo, creativo, etc., potenciando la faceta fuerte de cada uno de ellos y, para lograrlo nos tenemos que integrar en sus vidas y en sus gustos, sin agobiarles. No olvidemos que ellos son el futuro. Podemos aprender todos, unos de otros. A esta experiencia la denomino cambio evolutivo.
Una vida sin cambio interior es una simple “supervivencia” y hasta incluso se puede transformar en una “involución”. Las personas que logran realizar sus metas, sueños y objetivos, así como también las personas que aunque fracasan en su empeño emprendedor, por lo menos lo han intentado, son las que saben que cambiar es tener la oportunidad de aprender algo nuevo para poder crecer y evolucionar. Eso es lo importante hoy en día y, por lo tanto, debemos ser más creativos, emprendedores y ahuyentar al “demonio del miedo” de nuestras vidas. Ese “demonio”, si lo pensamos bien, nos lo imponen las personas que no quieren que los demás cambiemos, guiándonos por un camino que no tiene otra salida que amoldarnos a su forma de pensar, lo que desemboca en una autodestrucción emocional, con el consecuente “bloqueo personal y social” e involución global.
Para cambiar es necesario explorar lo que está más allá de nuestro conocimiento actual, es necesario expandir nuestros propios límites, no tener miedo a lo desconocido, ya que lo desconocido lo es porqué todavía no lo hemos aprendido, o no nos lo han enseñado. Hay que tener la flexibilidad necesaria para modificar nuestro modo de sentir, de aprender y de actuar, con el fin de lograr nuevos y mejores resultados. ¿Que podemos fracasar en nuestro intento? Por supuesto que sí, pero que sea por nosotros mismos, no por qué los demás (gente bloqueada y bloqueante) nos lo impiden.
Si nos analizamos, y somos conscientes de que podemos cambiar a mejor y de cómo lo debemos hacer, ¡hagámoslo! Que no nos bloquee “nadie” nuestros sentimientos de cambio y evolución. Que no nos bloqueen nuestra personalidad. Adaptémonos a nuestra realidad, evolucionándola tal y como evoluciona la realidad global, que seguro también cambiará a mejor junto con nosotros. Si tenemos que cambiar nuestras formas de pensar y de actuar con los demás para sentirnos mejor, ¡hagámoslo! No nos bloqueemos por “clichés” predefinidos, ideologías que no funcionan y que además somos conscientes de ello, pero no hacemos nada al respecto pra evitarlo. ¿No nos damos cuenta que actuando así, estamos cumpliendo con los deseos de los demás y no con los nuestros? ¿Acaso, nosotros no tenemos deseos? ¿Es eso lo que queremos? ¿No valorarnos? ¿Estar bloqueados tendiendo a una involución evitando el cambio? Yo no quiero eso ni para mi, ni para mis hijos, ni para nadie. Debemos detenernos, observar, recrearnos, cambiar cosas, amar, crear y así evolucionar.
Estamos pasando por una época difícil debido a que nos hemos dejado llevar por una clase “política y financiera” con ideas y criterios erróneos, que aunque no ha estado “bloqueada”, más bien todo lo contrario, sí ha sido “bloqueante” en muchos aspectos tanto sociales como personales y, ¡mirad donde estamos!, y lo peor de todo es que aún no estamos dispuestos a reaccionar. ¡¿Qué nos pasa?! Esto no pretende ser un llamamiento a revueltas sociales, sino un llamamiento o alegato al cambio interno , al cambio evolutivo. Si cambiamos cada uno de nosotros, tambien cambiará nuestro entorno.
Pues bien; una forma de “reaccionar” ó “despertar” es a través de un cambio interno que provoque nuestra propia evolución.
Nota: Cada persona es responsable de sí misma y de su destino, pero, según pienso, ha sido persuadida por numerosas fuerzas externas de que no lo es y, eso para mí es ¡falso! Nada tiene significado hasta que nosotros se lo demos ¡nada! Nosotros somos los que decidimos que es lo importante en nuestras vidas. Por eso, nosotros somos los dueños de nuestro destino y los únicos responsables de nuestro propio éxito o fracaso.
Salva
Transcripción literal de una carta de un usuario de Endesa indignado: Carta que circula por internet y por los e-mails
¡¡¡SIN DUDA HAY QUE EMPEZAR A HACER ALGUNA COSA!!!
¡¡¡¡¡¡HAY QUE INICIAR EL ATAQUE!!!
NO PODEMOS ESPERAR A QUE “OTROS” NOS SOLUCIONEN LAS COSAS!!!
¡¡¡HAY QUE MOVER !!!
Carta de Endesa a usuario canario y respuesta de éste SENCILLAMENTE…
¡¡¡GENIAL!!!
Endesa Distribución va a proceder próximamente a la sustitución de su contador de electricidad por uno nuevo que dispone de capacidad de Telegestión, en cumplimiento de la normativa vigente (RD 1110/2007 de 24 de agosto y Orden TC/3860/2007 de 28 de diciembre). El nuevo sistema de Telegestión permitirá entre otras funciones la lectura a distancia de su consumo.
A lo largo del próximo trimestre, un operario autorizado por Endesa sustituirá el contador que usted tiene actualmente instalado. Si su contador se encuentra en el cuarto de contadores o es accesible desde el exterior de su vivienda, no será necesario que usted esté presente. En caso contrario, el operario se pondrá en contacto con usted para poder realizar el cambio de contador.
El coste de la sustitución correrá a cargo de Endesa y usted sólo tendrá que abonar una cantidad en concepto de Derechos de Enganche, que según se establece en la legislación actual asciende a 9,04 euros. Por otra parte, el coste mensual de alquiler del contador a aplicar será de 0,81 euros.
Si necesita cualquier aclaración sobre esta sustitución o desea realizar alguna consulta, puede contactar con nosotros dirigiéndose al Teléfono de Atención de Endesa Distribución Eléctrica 902 509 600.
Estaremos encantados de atenderle.
Agradeciendo de antemano su colaboración, reciba un cordial saludo.
II (respuesta. Segunda carta de amor)
Estimados señores de Endesa Distribución:
He recibido su amable carta de fecha indeterminada (porque no la ponen) en la que me comunican una serie de hechos consumados basados, naturalmente, en que ustedes como monopolio hacen siempre lo que les sale de los electrones y a nosotros, como miembros de la honorable manada de borregos forzosamente consumidores, nos queda la única opción gozosa de pagar.
Les dirijo esta carta porque en el texto que me han enviado, como a otros muchos miles de consumidores, supongo, existen algunas cuestiones que me han sumido en un estado de estupor, catatonia y asombro. O dicho de otra forma, que me han fundido ustedes los plomos.
Porque vamos a ver. Me dicen ustedes amablemente que van a proceder a cambiarme “mi” contador de electricidad. Una cuestión bastante curiosa porque resulta que en el desglose de la factura que les pago a ustedes todos los meses les abono una cantidad en concepto de alquiler de contador. Y digo yo, ¿cómo es posible que les haya pagado un alquiler por algo que era mío? ¿Habrán incurrido ustedes, mi querido monopolio, en un involuntario y pequeño error por el que me han estado cobrando indebidamente una modesta pero significativa cantidad a lo largo de los últimos años?
Sigo adelante con la carta y observo que me cuentan ustedes que el nuevo contador permite la lectura a distancia (es decir, más gente al paro, me temo, maldita tecnología) lo cual, como fácilmente comprenderán, a los usuarios nos la refanfinfla. Dicho de otra manera, que me da igual que lean ustedes el contador a medio metro o desde las quintas chimbambas, a condición de que las lecturas sean las reales.
Añaden que el coste de la sustitución -en cumplimiento de la normativa legal- correrá a cargo de Endesa. Y digo yo que faltaría más que nos cobraran a nosotros por algo que ni hemos pedido ni maldita la falta que nos hace. O sea, que les agradezco la información aunque me resulte irrelevante.
Lo que me llena de asombro es que me indiquen que “solo” tendré que abonar “una cantidad en concepto de derechos de enganche que según la legislación actual asciende a 9,04 euros”. Vamos a ver, querido monopolio, ¿cómo nos van a cobrar a los usuarios un reenganche de un desenganche que ni hemos pedido, ni hemos contratado? Porque digo yo que porque a ustedes les salga del flujo de electrones cambiar los contadores, como les podría dar por cambiar esas divertidas torretas eléctricas de colorines con las que generosamente nos han adornado las autopistas para mejorar nuestra imagen turística, ¿a mi que me cuentan? Eso del derecho de enganche, que debe ser un asunto más complejo que el derecho romano, es un devengo que se produce cuando un usuario se da de alta en la red por primera vez o lo vuelve a hacer después de que le hayan cortado la luz por impago. ¿Pero cómo le pueden cobrar enganche a un consumidor que no se ha desenganchado, que está al corriente de sus pagos y que tiene un contrato vigente con ustedes para el suministro en unas condiciones pactadas?
Es que si tenemos en cuenta que tienen ustedes, un suponer, 600.000 usuarios en Canarias, a casi diez euros por barba, se van a embolsar así como quien no quiere la cosa unos seis millones de euros, que hay meses que no los gana uno, créanme, aunque sea expresidente de Gobierno y además de llevarse 80.000 del ala al año limpios de polvo (aunque no me consta que de paja) cobren por hacer de lobby para algunas de las grandes empresas españolas.
Lo que ya me descalabra completamente es que añadan -supongo que intentando convertir la carta en un relato kafkiano- que el coste mensual del alquiler del contador a aplicar (un lapsus sintáctico porque en todo caso querrán decir ustedes ·el costo mensual a aplicar del alquiler del contador…·) será de 0,81 euros. A veeeeerrr. Si el contador es mío ¿me van a pagar ustedes 0,81 euros mensuales? ¿O será que realmente el contador es de quien es -es decir, de ustedes- y amablemente me comunican que me van a cobrar esa módica cantidad mensual?. Y si es de ustedes, ¿por qué principian hablando de “mi” contador?
Queridos amigos del monopolio. No se líen. El contador es de ustedes. Lo era antes y lo es ahora. Por eso me cobraban antes el alquiler y me lo van a cobrar ahora. Y lo cambian ustedes por imperativo legal, con lo que esa pretensión de cobrarles diez euros a los usuarios me parece sencillamente que es sacar las patas del tiesto y echarle un poco de morro al asunto.
Sobre todo porque lo que realmente se callan en su amable carta -en las cartas, como en la vida, es más importante lo que se calla que lo que se cuenta- es que el nuevo contador tecnológicamente avanzado que nos están cascando por decisión unilateral les va a permitir a sus señorías detectar a aquellos usuarios -viviendas, oficinas, bares, restaurantes y otros- que están consumiendo ligeramente por encima de la potencia contratada. O dicho de otra manera, que aquellos consumidores que tienen con ustedes un contrato de potencia de 5 kw y resulta que de media están consumiendo un poco por encima -que como bien saben son un porrón- van a tener que pagarles esa energía extra con un sustancioso recargo y, de propina, estarán obligados a realizar un nuevo contrato de mayor potencia. Es decir, que con esos nuevos
contadores van a detectar ustedes los pequeños sobreconsumos que ahora se les escapan, van a cobrarlos con banderillas y van a hacer el negocio redondo aumentando el rango de potencia de los contratos.
Ustedes lo saben. Yo lo sé. Los usuarios no lo sabían.
Resulta descorazonador que mientras hacen ustedes todo esto, la gente que se supone que representa los intereses de los ciudadanos sigan discutiendo del sexo de los galgos y los podencos. Si esto fuera un libre mercado, allá penas porque estarían ejerciendo con toda legitimidad sus derechos como empresa y los usuarios estarían en condiciones de elegir. Como resulta que tienen ustedes el monopolio real de la distribución no estamos hablando de un mercado libre y las reglas del juego deben ser distintas. Desde luego no deberían pasar porque ustedes hagan lo que les salga del forro de los cajones de los electrones y a los usuarios, forzosos, no les quede otra que tragar.
Les agradezco su amable y distorsionada información en torno a sus planes para apretarnos un poco más los bolsillos, les recomiendo encarecidamente que su grupo de producción compre energías renovables de los nuevos parques eólicos del Cabildo de Tenerife (y de paso quesos, vino, yogures, piensos, vacas… o jugarse incluso unas perritas en los casinos de la casa) y les aseguro que como se les ocurra cobrarme diez euros por un reenganche que no he pedido, pienso acudir a la Organización de Consumidores y Usuarios para que no me hagan ni puñetero caso, perder el tiempo, frustrarme y pensar una vez más que estamos indefensos ante los monopolios, los mercados intervenidos y los ineptos que se suponen que tienen que defendernos.
Reciban un cordial saludo.
III. (y una objeción desesperada)
PD. El número de información al que me indican en la carta que debo llamar (el 902 509 600 de Atención al Cliente de Endesa Distribución Eléctrica) es un call center -como dicen los modernos- que está en Madrid (me gustaría que creen puestos de trabajo donde yo pago, no sé si me entienden). Te atiende
primero un sistema robotizado y luego una amable persona que solo acierta a repetir el manual de la compañía que viene a ser: “Le entendemos, pero le vamos a cobrar. Esto es lo que hay”. Ah. Y el número es de tarificación especial, de pago, con lo cual además de esperar, preguntar y no tener respuesta, también terminamos pagando. Por cierto, por mucho que me he leído las disposiciones legales que citan en su carta -y otras- sobre el cambio en los equipos de medidas básicos, por ninguna parte he visto otra
interpretación que la de que son ustedes los que deben instalarlos y pagar el coste de la instalación.
QUE EMPICE A CIRCULAR AHORA, NO ESPERAR HASTA FEBRERO….(Y apuntar en
vuestras agendas en el día del consumidor)
Este puede ser el comienzo, así lo he recibido y así os lo mando.
VAMOS A PASAR DEL CABREO A LOS HECHOS.
APAGÓN GENERAL DÍA 15 DE FEBRERO
El DÍA 15 DE FEBRERO DÍA DEL CONSUMIDOR, apagón general de electricidad en los hogares españoles a las 22 horas en señal de protesta por la subida abusiva que ENDESA, IBERDROLA y FENOSA han llevado a cabo en sus tarifas eléctricas.La única forma que tenemos de luchar los consumidores contra estas practicas abusivas, es con medidas como esta por eso os convocamos a seguir esta iniciativa Que comenzara a las 22 horas y durara mínimo 5 minutos.
CON SOLO 5 MINUTOS HAREMOS UN HUECO EN SUS ARCAS, QUE SE ACORDARÁN DE TODOS
A LOS QUE ESTÁN ROBANDO.!!!
!!!! OS ROGAMOS QUE LO HAGÁIS PASAR AL MAYOR NUMERO DE CORREOS
ELECTRÓNICOS!!!!!
Opinión: Estamos cerca del tsunami social.
Como todos sabemos, tenemos un problema muy grande de desempleo en España. No es nada nuevo, pero ahora la situación empeora por qué ya son 5,4 millones de parados (un 23,5% de la población activa). La situación es muy dramática, y los políticos lo único que nos ofrecen son buenas palabras llenas de frases que queremos oír, pero que al final son ambigüedades y mentiras. Además, por si parece poco, nos ahogan a base de impuestos, congelaciones de salarios y, lo peor, rebajas en los salarios de los funcionarios. Estos, de momento, dentro de ser una clase “privilegiada”, ya que tienen trabajo asegurado son “los que pagan el pato” en gran medida. Pienso que hay muchos funcionarios en las administraciones y se debe hacer una purga estudiada y coherente, pero bajo ningún concepto perjudicar a los maestros, profesores, policías y personal sanitario (médicos, enfermería…). La sanidad, la educación y la seguridad son tres puntos sagrados intocables desde mi punto de vista.
Los políticos (independientemente de su ideología), no son conscientes de los problemas reales de los ciudadanos, de las personas de la calle. Viven en una nube de algodón haciendo sus castillos en el aire.
Las familias que están en el paro, o tienen algún miembro familiar de peso económico en el mismo, están desesperadas y lloran en silencio su desesperación esperando que alguien les guíe por el camino adecuado, que les ilumine aunque sea un poco. Lamentablemente, eso no ocurre. Sin embargo, los políticos (independientemente de que sean de izquierdas o derechas) se centran en sus peleas internas o externas y en unos dimes y diretes ridículos, pensando en ellos mismos sin preocuparse de sus ciudadanos, que en definitiva son los que los han puesto ahí, donde están demostrando no merecer estar.
La mayoría de nosotros, por ejemplo, los que estamos aquí ahora, leyendo este artículo de opinión, que se fehacientemente que va a quedar en agua de borrajas (como siempre ocurre en este tipo de escritos), tampoco somos conscientes del sufrimiento de esos miles de familias, por qué nosotros vivimos relativamente “bien”, tenemos trabajo y subsistimos de momento, aunque no estamos a salvo. A salvo no hay nadie hoy en España. Tenemos, de momento un cierto “privilegio-seguridad”, que es el trabajo y “pasamos” de los demás. Es así de triste. «El que esté libre de pecado que tire la primera piedra», dijo Jesús de Nazaret cuando el pueblo iba a ajusticiar a la prostituta. Así somos todos.
Creo que falta muy poco tiempo para que se desencadene una gran “explosión social” ante esta situación insostenible. Aunque suene bastante tremendista, es así. Pienso que habría que hacer algo y además rápido, antes de que la mar pase de la calma al tsunami y, por desgracia, el tsunami esta cerca: hay mucha mar de fondo y se huele. Los marinos saben mucho de estas cosas.
Deseo de todo corazón que todo esto sea tan sólo una ilusión mía, una falsa percepción, estar totalmente equivocado, pero mucho me temo que esto no se sostiene por mucho tiempo, como no se pongan las pilas los políticos a nivel nacional y a nivel europeo. Las olas se aprecian altas y la marejada no está lejos.
Esta tarde venia del trabajo hacia casa escuchando la radio. Estaban dando un programa en el cual se trataba del paro y de todo este tema haciéndome reflexionar, me ha calado hondo. Sinceramente casi se me caen las lágrimas cuando oigo a una mujer de 53 años exponer su situación, llorando, impotente y sin sentirse ni querida ni arropada por nadie en esta sociedad “económica-política-laboral”. Simplemente; a una mujer válida, formada, cualificada con 35 años de experiencia laboral, la deja su empresa en la calle y ahora no encuentra nada desde hace más de un año. No valoran sus conocimientos ni experiencia y a sus 53 años se ve sin rumbo a seguir. La mujer se emocionó muchísimo y a mí se me cayeron algunas lágrimas de los ojos, sinceramente. El periodista que la entrevistaba estaba atónito; increible. Después de ella y minutos antes, hablaron y expusieron sus situaciones varias personas. Un auténtico drama del que creo que nos tenemos que hacer eco de alguna manera.
Los jóvenes lo tienen difícil para encontrar trabajo y optan por irse fuera, al extranjero. Se van a Inglaterra, Alemania, Holanda, etc. El nivel burocrático por el que tienen que pasar para que les den una especie de “número homologado” para pasar a formar parte de una cola es tremendo. Al final optan por volver a España, y van y vuelven y así están, dando tumbos. Toda una mentira. Fuera no nos quieren, no nos dan trabajo. Alegan que no quieren que sus países caigan en el error que ha caído España con todo el tema de la inmigración.
El joven que encuentra trabajo en España se puede dar con un canto en los dientes, pero para conseguirlo tiene que tener estudios, estar muy cualificado, hablar muchos idiomas, etc., todo para que le den como máximo 1000 euros al mes. Pero, peor lo tienen los más mayores, los de 40 años o más. Si esta gente cae en la desgracia de quedarse sin trabajo, simplemente ya no los quieren en ningún sitio, independientemente de lo cualificados que estén. Para eso tienen a jóvenes que por 1000 euros hacen “teóricamente” el mismo trabajo. Vamos, que a partir de los 40 años nos tratan como si fuésemos una lacra laboral. Eso es muy “jodido” y tenemos que ser conscientes del daño que tal actitud está ocasionando a la sociedad y de lo que están sufriendo estas personas y familias.
Ya no hay lugar para bromear, ya no hay lugar para sarcasmos, ni para las más nimias alusiones cínicas al problema del empleo y económico, y más aún si detrás de estas familias pesa una hipoteca que no pueden pagar y, el banco acaba embargándoles la casa, teniendo la obligación de seguir pagando si con ello no zanjan la deuda, que por desgracia es en la mayoría de los casos.
Hay una completa injusticia en este país.
El tiempo cuenta atrás cada minuto, cada segundo, como una bomba de relojería. Esperemos que no estalle de forma violenta, pero siendo pesimista, lo dudo mucho. Si esto ocurre (Dios no lo quiera), no se tratará de un 15-M, ni de ningún movimiento pacífico, por qué los políticos “parece” que no entienden de movimientos pacíficos ya que se viene demostrando desde hace tiempo. No pretendo hacer apología de la violencia ya que me considero pacífico, pero veo que el asunto no pinta nada halagüeño. Espero y deseo, sinceramente, que todo este desbarajuste y todo este sufrimiento comience a repararse pronto.
De momento deberíamos hacer propuestas, aprovechar las redes sociales, los blogs y cualquier herramienta que tengamos a nuestro alcance para manifestarlas y hacerlas llegar incluso más allá de donde nos imaginamos. La política tiene que cambiar ya que estamos en el siglo XXI, dejarnos estar de derechas, de izquierdas y de pamplinas. Ya está bien de jugar como los niños, la situación es seria. Dejémonos de anacronísmos politicos e ideologías desfasadas y, por supuesto, al más mínimo indicio de corrupción sin que se pueda demostrar inocencia total por parte de un político, echarlo a la calle, a buscar trabajo, como todo hijo de buen vecino.
Los políticos están en el poder por qué nosotros los hemos puesto allí con nuestros votos; eso nos da derecho a exigirles soluciones y responsabilidades, no tienen por qué estar por encima de nosotros y no deben estarlo. Nos tienen que representar, velar por nosotros y no ahogarnos como lo están haciendo.
Creo que deberíamos reflexionar todos un poco, pensar en esas familias que no pueden acabar el mes, ni siquiera la semana y, pensar un poco menos en nosotros mismos; aparcar nuestro ego en esta época de crisis.
Normalmente, al que expresa todo esto que acabo de escribir lo suelen tachar de anti sistema, y yo me pregunto ¿acaso tengo que sentirme pro sistema de un sistema podrido? ¿Nos tendremos que plantear si somos anti sistema o pro sistema y seguir así? No hay tiempo para esto.
El estar criticando la política, a los políticos y a la economía financiera no significa ser antidemocrático, sino todo lo contrario, el que no lo quiera ver es que está ciego. Si la economía de libre mercado que tenemos no funciona, habrá que cambiarla o regularla. Siempre me he sentido más identificado con este tipo de economía, pero me ha demostrado su fracaso. Habrá que cambiar de rumbo.
Pero parece que es mejor que callemos y “dejemos que siga corriendo el tiempo, que dejemos que el reloj cuente atrás hasta que llegue a cero”.
Si expresar mis sentimientos solidarios con la gente y, expresar mi desacuerdo con la clase política actual es ser anti sistema, entonces sí lo soy y lo digo en voz alta, pero reflexionad y pensad si digo alguna falacia y, si es así, me corregís.
Cada vez estoy más convencido que estar en contra de un sistema que no funciona es algo de sentido común y, lamentablemente, el nuestro no funciona. Me considero democrático y constitucional, pero hay que hacer una gran reforma. Reformar no significa romper lo que hay, sino pulirlo y mejorarlo.
La Democracia y la Constitución es lo más valioso que tenemos y, este tesoro nos da derechos y también obligaciones. Hagamos uso de ellos, sin confundir la liberdad con la anarquía. Estoy seguro que las cosas se pueden mejorar con voluntad por parte de los políticos y de todos nosotros, pero lamentablemente, esa voluntad no existe.
Saludos de un amigo consciente y seguro de que no está más preocupado que vosotros por toda esta dramática situación.
Opinión: La entropía también afecta a los “grupos audaces” cuando se debilita la “sintergética social”.
Constantemente las decisiones de unas personas afectan a las actitudes de otras y, generalmente, estas actitudes suelen estar “desestabilizadas o distorsionadas” debido al proceso que se desencadena para la correcta adaptación a los efectos colaterales, fruto de la decisión tomada. Esto, hasta cierto punto es lógico, por qué pienso que en este mundo todos los seres humanos estamos ligados o unidos, aunque esa “ligadura o unión” no se aprecie a simple vista, ya que no es física, sino emocional. Las decisiones y actitudes de una sola persona, de un solo ser, afectan al universo entero. Esto puede ser difícil de digerir para los más escépticos.
Los seres humanos, a nivel social y colectivo, trabajamos como el cuerpo humano; los órganos vitales tienen que estar en perfecta armonía, trabajando de una forma altamente ”sintergética o sinergética”. Si un órgano se desestabiliza por alguna razón, es decir, deja de funcionar bien, los demás órganos que dependen directa o indirectamente de él tienen que comenzar un proceso complicado de adaptación, lo que puede ocasionar durante ese proceso, que la persona pueda enfermar o que sienta cierto mal estar físico o psíquico. El mal estar psíquico generalmente deriva en una depresión. El buen funcionamiento sintergético de los órganos vitales de todos los sistemas vitales del ser humano (sistema nervioso, sistema circulatorio, linfático, inmune, etc…) propician una vida saludable y generan el impulso que potencia la creación de la felicidad.
Pero lamentablemente, la sintergética no funciona siempre, ya que existe un proceso físico al cual está ligado todo el universo: la llamada entropía, y esta “funciona” intentando que el universo recupere el equilibrio, tendiendo al caos. No se le puede evitar, no se le puede burlar; simplemente es más “audaz” que la sintergética y como consecuencia mucho más audaz que el propio ser humano.
Esta vida es una constante lucha del ser humano contra la entropía, pero el ser humano no es consciente de ello y mucho menos de que existe este “enemigo” tan fuerte. Escribo enemigo entre comillas por qué aunque la entropía contribuye al caos universal, es imprescindible para que exista la vida. Simplemente, sin ella no habría vida en el planeta tierra, es más, el propio universo no existiría. Hay que tener en cuenta que como universo podemos interpretar cualquier sistema físico y/o psíquico.
Estos conceptos pueden resultar, a priori, poco o nada familiares y por eso no somos conscientes de que en la vida existe algo más, mucho más peligroso y rápido que la propia “audacia” de las personas. Y es que cuando la entropía aumenta en las relaciones con los seres humanos, las “relaciones sintergéticas sociales” tienden a disminuir y llega el momento de cometer fallos y errores de los cuales todos somos conscientes: llega la desestabilización de los grupos, llegan los paripés y con ellos las mentiras, con el ánimo de recuperar apresuradamente una sintergética ficticia. Todo ello propicia una posible y probable degradación social, dando lugar incluso a la rotura de las relaciones humanas provocando la “muerte social” del grupo con el individuo.
No obstante, volviendo a la analogía de las relaciones humanas con las relaciones sintergéticas de los órganos vitales del cuerpo humano, tenemos que ser conscientes que cuando un órgano deja de funcionar, los demás órganos, como he comentado antes, se ven afectados de una forma cuasi directa, tanto es así que durante su proceso de adaptación, funcionan mal, están desorientados y empiezan a trabajar unos más que otros en función de las necesidades de suplir la deficiencia del órgano deficiente ó que falta. Pues bien, durante ese proceso de adaptación, la ciencia, en este caso los médicos sustituyen los elementos creados por ese órgano por componentes químicos (medicamentos) y/ó terapias que van “engañando” progresivamente a los otros órganos hasta la “completa” adaptación del cuerpo, momento en que dejan de ser eficaces las soluciones químicas porqué el cuerpo humano se ha “estabilizado”, vuelve a ser “sintergéticamente” estable. Es una simple adaptación, no una curación, ya que no ha existido enfermedad alguna que curar, tan sólo unos órganos que estabilizar. En este caso, según mi criterio, se ha actuado en contra de la entropía, es decir anti-natura y se ha llegado incluso a “engañarla”, haciendo funcionar al resto de los órganos de una manera “sintergéticamente” forzada y errónea.
Pues bien, en las relaciones humanas, la sintergética funciona igual y, la entropía también hace de las suyas, provocando que se adopten en muchas ocasiones actitudes necias y hasta incluso cínicas, sin necesidad alguna, intentando hacer creer al individuo muerto que sigue vivo en el grupo, cuando el individuo sabe con certeza que el grupo está en proceso de adaptación y por lo tanto es consciente que durante ese tiempo el “cuerpo o grupo social” va a cometer errores y va a comenzar a enviar mensajes confusos utilizando una “lógica difusa” para llegar a no se sabe donde, con el objetivo de que el individuo que está socialmente muerto se crea parcialmente vivo, como si de una “máscara de resurección” se tratara.
Todo esto forma parte de la vida cotidiana en cada momento, pero lo desconocemos en profundidad.
Creo que todos deberíamos de asistir a un curso de “relaciones humanas y de comunicación”, con el fin de aprender a actuar en cada momento sin herir la sensibilidad de los demás. Simplemente no sabemos hacerlo y considero que es de las cosas más importantes para las relaciones sociales. Si lográramos cumplir este objetivo, estoy seguro que burlaríamos a la “entropía social”, aunque fuera temporalmente y la “sintergía social” sería más estable, provocando una mejora en el funcionamiento de todas las relaciones, contribuyendo a reducir el consecuente rechazo bidireccional grupo-individuo-grupo, colaborando positivamente en el bienestar colectivo.
Conclusión: No nos hagamos los tontos con los demás en ciertas ocasiones, que los demás no lo estamos, la entropía social acecha y la sinergética social es lenta y menos “audaz”. Hay personas que de tontas, para los demás, tienen tan solo lo que los demás creen que son. No nos olvidemos de la ligadura o unión del universo, si un órgano cae, arrastra a los demás al caos durante un período de tiempo considerable, y el órgano caído conoce sobradamente esta consecuencia. Un órgano caido en un colectivo puede ser un individuo o un subgrupo. Cuando en un grupo falla un componente por alguna razón, automáticamente el resto se readapta tardando un tiempo en el cual las cosas no funcionan con la suavidad previa, provocando cierta desestabilización.
Puede que la conclusión resulte un tanto rara y hasta incluso “cómica” después de todo lo expuesto, pero es la única conclusión que le doy a mi artículo. No obstante, se pueden extraer otro tipo de conclusiones igualmente válidas. Para entender bien mi conclusión hay que ponerse en la piel de quien la escribe, conocer su entorno e intentar entender como piensa y, después volver a releerla, muy centrados, por lo menos un par de veces más, enfocándola desde un punto de vista psicológico. Reconozco que puede ser un poco difícil de digerir, pero con un poco de concentración y mucha imaginación se entenderá fácilmente.
Salva Pous
Nota: El concepto de Sintergética o Sinergética es relativamente nuevo en la medicina no convencional (la homeopatía) y, por lo tanto, bastante desconocido. Está diréctamente realcionado con la sinergía de los órganos del cuerpo humano. Fué el Dr. Jorge Carvajal Posada el impulsor de esta técnica “especial”, de momento poco aceptada por la medicina convencional, aunque parece que va cogiendo impulso en los últimos años. Personalmente me gusta utilizar este concepto y adaptarlo a la sociedad en general.
La Sintergética concibe la enfermedad como una consecuencia de la fricción entre los diferentes componentes del Ser humano (bioquímica, creencias, emociones, energía). Personalmente, me gusta relacionar estos conceptos con los grupos sociales, formados por varios individuos con un objetivo común. Una pérdida del autoreconocimiento, que hace que una parte del organismo adopte una estrategia adaptativa ante las circunstancias, que acaba repercutiendo en el funcionamiento global de este, haciéndole perder el equilibrio homeostático, que es la base para tener un estado de Salud y bienestar.
La Sintergética elimina estas fricciones, y tratar de recuperar el libre flujo de energía y de activar todos los procesos de comunicación internos, para que el organismo se autoreconozca y recupere por sí mismo el estado de salud.
Para su práctica se usan tanto técnicas manuales, como herramientas que posibilitan interactuar con el campo de información y energía del paciente. Entre ellas el uso de imanes, filtros con sustancias endógenas, un láser de infrarrojos, el uso de la imaginería y la elaboración de autovacunas homeopáticas con la información del paciente.

